Herramientas teatrales para entornos educativos
El teatro en la escuela nos da la oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos desde
la experiencia directa; podemos, además de reflexionar intelectualmente sobre un
concepto, emoción o sentimiento, acercar nuestros sentidos, nuestro cuerpo, nuestra
respiración..., a las preguntas que el propio hecho de vivir nos genera. Cuando un niño o
niña se pone “en la piel” de otro, de alguien ajeno, es capaz de asombrarse de una
manera orgánica por lo que esta empática experiencia le proporciona. Cuando un niño o
niña “juega” a teatro, se prueba a sí mismo y sus capacidades creativas, superando el
reto que suponen límites del escenario, y de su mundo.
La propia naturaleza de la expresión dramática nos hace enfrentarnos a emociones
positivas y negativas de una manera lúdica que no nos compromete, y nos da la
oportunidad de aprender significativamente de ellas: el miedo, el compromiso, la
necesidad de atención, la vergüenza, el orgullo, el éxito y el fracaso, etc.
Las posibilidades para alumnos y educadores son enormes, no sólo por el estímulo
creativo que supone hacer teatro, o la necesidad de aprender herramientas del arte
dramático para el día a día; si no porque la educación emocional y en valores es
protagonista en las escuelas y en la sociedad hacia la que nos dirigimos.
El teatro puede y debe ser una herramienta pedagógica a tener más en cuenta; y en este
taller enseñamos a los docentes, desde el departamento de orientación de un instituto a
una maestra de Primaria, cómo aplicar las herramientas del teatro en el aula o en las
programaciones.